25 febrero 2013
Binnacle: princess abducting
pero la niña no estaba.
¿Cómo pudo entrar alguien? ¿cómo pudo salir sin que nadie viera nada?
Los padres voltearon de cabeza la habitación pero no había ninguna pista de lo que había sucedido
RosenKröne permaneció en la puerta, observando... Nadie podía haber entrado a la torre, nadie podía haber salido. si hubieran llegado volando los grifos afuera al menos hubieran hecho ruido.
Ante la histeria de los padres, RosenKröne se volvió humo y buscó por todas las rendijas.
en una habitación bajo tierra la niña estaba en medio de un círculo rúnico cuyos caracteres brillaban de color carmesí. El brujo de Lek se encontraba allí formulando un conjuro. más y más runas aparecían por doquier, un gran poder se concentraba en la habitación pero la niña no despertaba
Entonces otros símbolos empezaron a aparecer, cambiando el hechizo.
- ¿qué es esto?
- quién está interfiriendo?
Entonces las runas empezaron a escurrir, se convirtieron en agua y salpicaron por doquier
- ¡no!
- hechizos base agua - RosenKRöne chistó - no son necesariamente lavables
el agua quemaba al brujo como si fuera ácido. la habitación comenzaba a inhundarse
- ¡maldición!
- no escaparás de ésta, me tienes harto - un aura violácea rodeó a RosenKRöne - ¡DESAPARECE!
varias runas aparecieron alrededor de Ross, sus ojos despidieron un brillo amatista terrible
- tu no eres humano...
- estúpido, ¿apenas te diste cuenta?
Una gran explosión sacudió el castillo. donde antes estuviera el patio central sólo quedaba un gran hoyo. RosenKröne levitaba hacia la puerta central. los reyes salieron corriendo a su encuentro. llevaba a su hija en brazos.
- ¡Ludgard! - la reina tomó a la niña, no había despertado
- Maestro RosenKröne...
- No despertará pronto. La situación es bastante grave. Ése brujo no regresará, pero...
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