y en eso le llego la noche.
Paseo pues el hombre por el parque cercano y tomo asiento en una banca. Estaba vacía mientras se dirigió a ella pera ya al sentarse había otra persona ahí. No le sorprendió esto al falso Médico, pero procuro conducirse con el respeto debido a alguien de mayor rango
Individuo: no se le veía mas que como alguien negro, ropas y piel parecían pintados con sendo tinte opaco, por lo que no se distinguía quien era, ni como era; sin embargo era un tanto corpulento y de la estatura del impostor - es malo dejarte tanto tiempo sin ejercitar tu arte limitándote a pasar encubierto cuando eres agente de mas descarada acción, lo he notado hoy - le dijo con tono indiferente
Quiensea el Ladrón: - Leka, me torturas sobremanera restringiéndome a actuar tras bambalinas
Leka: - ¿ese rostro te sienta bien, a quien le pertenece?
Quiensea el Ladrón: - este rostro, quien lo diría! Tan sobrio y serio que sin duda en algún momento atrás fue bien parecido, perteneció a un pobre perro que hoy casi me descubre por haber dormido el bajo unos periódicos y no haberlo visto yo.
Leka: - las malditas ratas humanas picadas su animo de viruela que infestan estos sitios suelen tener la apariencia mas repugnante e infecciosa que jamás viera. Cuan desmesurado favor le has hecho a su estampa al usarla tu! De verdad la has mejorado. Y seguro que nadie que le conociera le reconocerá portando tu su imagen. Pero dejémonos de frioleras, como va mi encargo?
Quiensea el Ladrón: - esta noche haré a ese vejestorio lo mismo que a este inmundo bellaco, y adoptare su forma al cabo. Después mandare llamar al notario y dictare un testamento por el cual el humilde farmaceuta que fui por la mañana recibirá en pago de su servicio el extraño objeto de nuestras maquinaciones. Lo difícil será simular la muerte del viejo, debo tener extremo cuidado de los preparativos. Y no olviden tus esbirros ir a sacarme del sepulcro a los días del fingido fallecimiento o podría morir de verdad! Mas fácil seria para todo esto que supiéramos en donde diablos esta escondido, cual es la tumba! Así solo tendríamos que robarlo, pero no.
Leka: - bueno fuera que te sepulten en la misma tumba y lo encontremos a la primera; palabra corre que Kamui ha mandado moscas tras todos los fugados. No quiero tener que vérmelas con ellas hasta no tenerlas todas conmigo
Quiensea el Ladrón: - moscas has dicho?
Leka: - flies...
Quiensea el Ladrón: - que son ellas?
Leka: demonios puros nacidos de la fuga maligna de la puerta y su propia alma. No debemos hacerles frente aún.
Ladrón de Identidades: cualquier engendro de Kamui es peligroso. Tu vives entre ellos, tenles cuidado.
Se puso de pie Leka y solo entonces se pudo distinguir que era una mujer...
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