No hay influencia buena, Mr. Gray. Porque influenciar a alguien es prestarle nuestra propia alma. No piensa ya sus pensamientos naturales ni arde con sus propias pasiones. Sus virtudes dejan de ser suyas y sus pecados son de segunda mano. Se convierte en eco de una música ajena, en intérprete de un papel que no fue escrito para él. […] Pero es inevitable porque hasta el más audaz de nosotros tiene miedo de sí mismo.
- Oscar Wilde en su obra “El Retrato de Dorian Gray”
Bueno, aunque yo nunca andaré peleando con molinos de viento, yo creo que leer tanto me ha afectado. Y no sólo leer. La música, las películas y la gente que conozco me han afectado y este texto no es más que una de tantas manifestaciones de tal afección.
Las “En la Frontera entre Luz y Sombra” es el resultado final, no precisamente único o concluyente y tampoco precisamente satisfactorio, de un “viaje”, un sueño de 9 años. Este escrito lo empecé cuando iba por la mitad de mi secundaria, lo continué en preparatoria y lo voy terminando apenas a 2/3 de mi carrera. No es lo único que he redactado pero es la historia más sobresaliente por su contenido, longitud, estructura, modo de hacerlo y tiempo que le dediqué.
Esta no tenía intención de ser una novela, iba a ser sólo un cuento… jajajaja de dinosaurios. Yo era fan de los dinosaurios desde que me acuerdo, aunque creo que mi interés al respecto lo dejé morir víctima de mi total incapacidad para resistirme al materialismo de la vida moderna; no entraré en detalles. Pero aún tengo mis libros y mis juguetes… y todas las películas de Parque Jurásico de Estudios Universal, que no me canso de ver y que creo ya me sé los diálogos. Bueno, de los 8 dinosaurios que tenía en ése cuento, sobrevivió sólo una que se convirtió en Suitana, que para colmo no es ni mi personaje favorito ni muy trascendente para la novela. Jajajaja.
En algún punto se transmitieron por televisión tres series japonesas (animés) que a mi tierna edad de 6 años me tenían impactada. Una fue Sailor Moon de Naoko Takeuchi… Debo admitirlo, es necesario, que en base a ella yo me inventé personajes para otro cuento (5 esta vez, que después se hicieron 10…) de los cuáles sobrevivió sólo uno, Y¨rmize (mencioné a los 5 monitos más “nuevos” en la novela, son los hermanos de la chica). Otra serie era Saint Seya (más conocida por estos lares como Caballeros del Zodiaco) de Masami Kurumada; de aquí surgieron Rägel y Bartten pero como 3 años después (el primero tenía su personalidad semejante a la de Shi no Kamen de Cáncer, pero ni de relajo tan endiabladamente patético, y el otro era semejante a Saga de Géminis que lo siento pero era uno de mis héroes de la infancia pese a que salía de malito). La última fue Kagaku Ninjatai Gatchaman (o Fuerza G) de Tatsunoko Productions y de aquí salió Mikado. Y ellos venían a ser los “amigos” y “enemigos” imaginarios con que jugaba. Cada uno tenía sus propios cuentos y aventuras, y aunque se sentaban a tomar el té conmigo, nunca mezclaba sus andanzas. Sin embargo, poco después empezaron los “crossovers”…
La historia basada en Sailor Moon trataba de 5 chicas que viajaban por el espacio visitando planetas raros, en uno de esos se topan con uno lleno de dinosaurios, que viene a ser un crossover con el cuento de Suitana. Quería que las chicas tuvieran “poderes” como las heroínas de la historia japonesa, pero no me los iba a piratear así que se me ocurrió usar los elementos griegos: fuego, aire, agua y viento (desde ahí a Yamine le asigné el agua). Tenía mi comodín pero luego me empezaron a decir que lo había sacado de Capitán Planeta, sólo que esa caricatura no la conocí sino hasta muchos años después (lo siento, nunca fui de los niños que se levantan temprano en sábado para ver caricaturas).
En algún momento más adelante empecé a ver otra serie muy famosa, Dragon Ball de Akira Toriyama. Se volvió una obsesión… Y se pueden ver varios vestigios de la influencia de esta historia en mi novela, pero no en cuanto personajes, sino a la manera en que ocurren las cosas. Ah, sí, si hay conversaciones que parecen eternas a la mitad de una pelea también viene de aquí.
Bueno, no les sé decir en qué momento de la humanidad surgieron los demás personajes, sólo sé que para cuando estaba en secundaria, Yamine y Mikado ya eran novios y tenían a otros 14 compañeros de sus respectivas razas y que todos con sus poderes bien bonitos luchaban para frustrar los malvados planes de dominación interestelar de Rägel y Bartten. Llegados a este punto ocurrió un problema. Tenía 16 héroes contra 2 villanos y 2 de ellos tenían armadura negra igual que los otros. Demonios, ¿cómo diablos se distinguen los buenos de los malos si se ven igual? Ahí fue cuando me exprimí los sesos para crear otros 14 villanos y darles a todos los mismos poderes.
Luego me molestó otra cosa. Era demasiada coincidencia que los guerreros del mismo elemento fueran de la misma raza. Esto surgió cuando vi una serie estadounidense en televisión que no recuerdo cómo se llama pero que se trataba de la gente de un planeta de tierra, un planeta de agua, un planeta de hielo… blaf. Fue ahí cuando me los barajé para que me quedaran salteados y luego me inventé una raza extras (la de los xeos no estaba dentro de la historia como la empecé a escribir.
Todos los textos que hice en secundaria hablaban de viajes por diferentes mundos con pleitos en contra de los otros… hasta que me fastidié ¿cuál era el punto de tanto viaje? Y milagrosamente se fusionan las joyas. Woooooow… se acabó la historia… ¿?
Qué triste, ¿no?. Aquí tuve que volver a empezar a escribir la historia porque la computadora se llenó de virus y hubo que formatearla…
Con lo de las identidades secretas de los superhéroes se me vino a la mente que todos mis bichos debían dedicarse a algo ya que no les iban a pagar por salvar los mundos. Y así empecé a inventarles oficios. Férribrok y Jasshemir terminaron siendo hechiceros porque por aquel entonces andaba yo picas con unos libros de la serie DragonLance (originalmente escritas por Tracy Hickman y Margaret Weis) y mi personaje favorito de esa serie es el hechicero negro que sale.
Cambié personajes. Metí a Alex, que se parece en lo sonzo y mood swinger a mí (técnicamente soy yo pero más pro porque yo nunca aprendí artes marciales) porque se estaba volviendo muy complejo no usar términos terrestres para describir las cosas: se supone que los gatos, perros, rosas y similares son endémicos del planeta Tierra, jelow 9.9; si la historia la está contando Mikado, que es un alienígena, ¿cómo diablos va a describir a los felinyos como monos con caras semejantes a gatos o a los fedvers como perros bípedos con patas de elefante y colmillos de jabalí, o a los syránises como peces? No era lógico. Por eso tampoco usé metros para medir distancias o dimensiones, ni empecé a usar los grados Celsius hasta que ella llegó.
Al principio, Yärmize, mi pequeña comodín, podía ver cosas en sus sueños, ése era su poder y cuando cambié el argumento decidí dejárselo. Pero ya que estuve en prepa me pareció muy ñoño que pudiera hacer eso y sobre ella recayera el papel principal, así que decidí que los sueños en verdad eran de Mikado y ella los veía porque el menso estaba enamorado. Lo cual en facultad me sonó aún más ñoño. Luego lo cambié: más adelante cuando ya tenía los papeles de Kivay, Mikado y Rai definidos así como el esquema de los poderes divinos y reencarnaciones y blaf, hice que los sueños fueran de Kivay, pero que como él inconcientemente no quería verlos Rai y Mikado lo hacían por su afinidad y por que les interesaba lo pasaba en ellos, Yamine los veía (pero medio mochos) por lo mismo que Rai dijo, porque pasó mucho tiempo con los dos… también fue culpa de Mikado de todas formas. El muy menso no controlaba bien la facultad de ver entre sueños que no eran suyos y terminaba invadiendo los de Yamine y Rai. Pero esta dinámica la decidí hace ni dos años…
Yo seguía escribiendo y escribiendo cuentos cortos con los mismos personajes hasta que se volvieron demasiados y todos parecían ir para el mismo rumbo. Ya para cuando acordé ya tenía media historia hecha en pedacería que le faltaba vinculación. Fue en secundaria que leí Pedro Páramo de Juan Rulfo, así que de este cuento al salir de prepa saqué la manera medio desencajada de entrelazar de manera “coherente” las muchas historias que ya tenía.
Bueno, el último cambio medio nefasto ocurrió a mediados de preparatoria y fue agregar a Rai y Kivay y su final macabro. Rai surgió sólo como una introducción a la historia; él REALMENTE se moría al principio. Pero bueno, cosas pasan y cosas cambian. Kivay ya estaba en calidad de bulto dentro de los bichos que inventé para villanos de los 16 héroes originales. Veamos qué pasó.
Fue en preparatoria que leí cosas que pienso que nunca debí haber leído… Decidí resucitar a Rai cuando conocí las historias de CLAMP; el sello personal de las historias de este cuarteto de chicas son los plot twists bastante drásticos que hacen. Basta leer RG Veda o X-1999 para llevarse el trauma de la existencia, aunque creo que el que se lleva las palmas es el de Magic Knight Rayearth… Pero iba a ser bien chafo si el chico resucitaba por puro amor al arte y malo para molarla de acabar. Necesitaba una buena excusa…
Comencemos por el comienzo. Primero que nada me metieron al mundo de los fanfiction de internet con una serie japonesa llamada Inu-yasha de Rumiko Takahashi. Dios, descubrí que no era yo la única loca que inventaba historias alternas para los programas de la televisión. Me clavé en el asunto y muchas historias no eran cutes. Había unas de temas bien pesados y no podía entender cómo había gente que podía escribir sobre cosas así… Entonces descubrí que en ese sitio de fanfictions que frecuentaba (y aún frecuento) hay clasificaciones. Benditas sean las clasificaciones. Ahora antes de leer material potencialmente peligroso, ya sé lo que debo esperar… Chanclas… aunque fue un poco tarde.
También en prepa descubrí las historias de Kaori Yuki. Mi opinión muy personal es que son bastante oscuras y pues bastante gráficas. Un dibujo dice más que mil palabras, el Business está ahí, no puedes hacerte menso y pensar que no lo viste aunque no esté explícito. Su estilo de dibujo tiene un atractivo que a mí se me antojó adictivo aunque algunas de sus historias estaban bien densas como Los Chicos de Al Lado y Count Cain (dos de mis favoritas).
Existe así mismo un libro que me hicieron leer para la clase de literatura, Igual Que Si No Estoy de Slavenka Drakulic, y entre éste y las historias de Kaori-san (más una pizca de drama de los fanfictions), nació la historia de Kivay. El último punto al respecto de él lo saqué de nuevo de Dragon Ball, las explosiones de furia suya: la manera en que lo rodea el fuego siempre me lo imaginé como el “ki” de Gokú pero en color rojo, e incluso la escena donde él pelea con Rai cerca del final del Segundo Sueño siempre me lo imagino con los efectos especiales de ese animé.
La forma de actuar de Kivay viene de diversas fuentes, más que todo musicales. Mis grupos de música favoritos son Weiss (de Project weiss, Japón), X-Japan (Japón), Maná (México) y Rammstein (Alemania). Las historias románticas de los mexicanos, el drama y poesía de los japoneses y la agresividad y arranques destructivos de los alemanes, esa es la personalidad de Kivay. Hay escenas completas que le conciernen fuertemente en las que no puedo pensar sin estar oyendo determinadas canciones de estos grupos… De hecho, la idea de distribuir y manejar tantas cosas en base a sueños es porque éstos es una de las figuras literarias de las qué más hablan las canciones de X-Japan; tantas narraciones en recuerdos son por Weiss y en general tantos sentimientos tan fuertemente expresados son por los cuatro conjuntos de artistas.
También en prepa vi la película de X-1999 Apocalipse de CLAMP y como no le entendí ni jota, tan pronto me enteré de que había manga, me puse a leerlo. Ésa fue mi introducción al mundo tergiversado del cuarteto de autoras. De aquí rescato que la gente tiene deseos y tiene todo el derecho de luchar por cumplirlos. Y que estos deseos pueden definir el destino de las personas mismas y lo que les rodea dependiendo de qué orientación tengan. Al mismo tiempo en RG Veda también de CLAMP, cuando al rey Taisakuten le dan una lectura del futuro según las estrellas, él le advierte a su harpista que con tal de cumplir tal deseo moverá las mismas estrellas para que digan lo que él quiere sin importar el costo de la operación. Después, más recientemente leí otro manga, Seimaden de You Higuri, en que el príncipe Laures acepta incluso irse al infierno y convertirse en el demonio de todos los demonios (con todas las desgracias que eso implica) con tal de cumplir su deseo. De aquí saqué la razón por la que Rai regresaría de entre los muertos: tiene un trabajo pendiente que resolver, un deseo que cumplir…
Bien… hasta aquí mi propio cuento era blanco y negro: estos batos son los buenos, estos batos son los malos… pero cuando leí X me dije, en la vida real hay conflictos en los que los buenos se equivocan o los malos hacen cosas chidas, ¿así que qué rollo con el asunto? La clase de filosofía en cuanto a la parte de problemas éticos me pegó duro. La misma acción bajo diferentes circunstancias puede ser buena o mala y todavía eso depende de muchas cosas. Otras historias de CLAMP me mostraron: güey, en la vida los buenos no necesariamente ganan, por lo general pierden. Y luego me chuté todo Gundam Wing de Sunrise Studios, que es otra serie japonesa y tenía razón: Los que ahora son buenos más tarde serán los malos y nuevos héroes surgirán para derrocarlos; una misma persona por un mismo acto puede ser el héroe o el villano dependiendo de quien opine. De todo esto surgió la relación de Kivay con Rai, los motivos ya estaban puestos, los actos y las consecuencias también, pero aunque ya había logrado definir un trasfondo para Kivay, Rai aún no lo tenía.
Éste soldadito fue un personaje bastante complicado. Se me figura como el Fantasma de la Ópera de Gaston Leroux: siempre sabe todo de todos porque siempre los observa sin que nadie se dé cuenta, y siempre aprovecha esa información en su propio beneficio. Igual que el Fantasma, a todos les habla y todos saben que existe pero sólo hay uno que lo ve, lo busca y le habla. Sin embargo todos pueden ver su influencia en todas partes sin saber que él es el que está detrás de todo. También se parece como la Muerte Roja de Edgar Allan Poe. Nadie es nada delante de él; pueden tratar de ignorarlo o sacarle la vuelta, oh pero nadie estará a salvo de él para siempre. Así, igual que el Retrato de Dorian Gray que inventó Óscar Wilde, estará allí siempre para mostrar a todos lo que ninguno quiere ni saber que existe. Por otro lado, este chico también me recuerda a Camus de Acuario de Saint Seiya; al contrario de Kivay, que es más extrovertido, impetuoso y tirándole a lo hedonista, Rai es más reservado, prudente y moralista, además de que es muy formal en su trato a la gente... aunque lo moralista se le va al cuerno cuando le sale lo maquivélico: Kivay puede hacer una rabieta y llevarse de encuentro a quien se le ponga EN ESE MOMENTO, pero Rai si va a fregar a alguien lo hará de tal manera que nunca pueda recuperarse ni tenga oportunidad de venganza.
Lo de que los dos se estimen demasiado el uno al otro pero jamás en la vida sean verdaderamente honestos entre ellos salió de Máscaras Mexicanas de Octavio Paz. Las caras que se muestran el uno al otro siempre tratan de esconder la necesidad de estar cerca, siempre se ponen distancia y se contradicen y todo por lo mismo, pero al final cada uno conoce la verdad del otro, es la suya propia la que no aceptan y quieren disfrazar (Rai) o negar (Kivay).
El último punto el asunto fue que no quería que Rai estuviera solo como “villano”. Todo jefe necesita achichincles y me inventé a los esdiniotlin por lo que vi en Tokyo Babylon (también de CLAMP). El bien y el mal son grises los dos, no existe el blanco y negro. Es el gris del egoísmo que rige la gigantesca mayoría de nuestras acciones; porque las obras que hacemos, las hacemos porque queremos, porque nos hacen sentir bien. Incluso si morimos para salvar a alguien más, es nuestra propia satisfacción lo que buscamos, estar en paz con nosotros mismos por haber hecho una “buena obra” que no es tal porque es la otra persona la que sufrirá nuestra pérdida (o no). Y realmente hacer una buena obra es hacer algo útil a alguien más que ni tú ni esa persona notaron, eso sí es ser bueno, pero ¿con qué frecuencia se dan semejantes acontecimientos? La gente es egoísta y también tiene derecho a serlo ¿pero hasta dónde? Rai representa esa lucha, la lucha por lograr su deseo, la lucha contra sí mismo y la lucha contra los demás.
La batalla entre Kivay y Rai se daba en un principio en el patio de la casa de Gálatri. Kivay resultaba gravemente herido y Rai pedía a Mikado poder entrar a su último sueño y así convencerlo de evitar que éste se convirtiera en su sueño eterno… Bueno sí, Kivay tenía tendencias suicidas bien fuertes y era eso lo que no dejaba descansar en paz a Rai.
La frase “vivieron felices para siempre” realmente me choca, porque indica una historia con un final feliz… lo cual son mentiras. No hay finales felices porque no hay finales; esto lo saqué de la caricatura del Ultimo Unicornio, aunque aún no podía decir bien por qué esto me sonaba tan cierto. Fue el anime Rurouni Kenshin de Nobuhiro Watsuki el que me dio la respuesta: no existen los finales porque día con día cada persona escribe un nuevo capitulo en su vida y entre todas las personas, la historia del mundo sigue y sigue sin agotarse jamás. Siempre que estés vivo tú puedes hacer con cada día de tu vida algo diferente, puedes hacer un cambio, sólo tú mientra vivas. Por eso morir no es una solución a nada, es un hueco en la historia. Por eso querer vivir, luchar por no morir es uno de los ejes centrales de esta novela. Nada termina, nada empieza, nada se resuelve si te mueres. En el primer final que escribí, Rai se quedaba muerto y Kivay sólo tenía que aceptarlo y seguir adelante pero se me hizo bastante cruel e injusto. ¿Por qué no mejor que mueran ambos y que Rai lo acepte de una vez? Daba lo mismo. Luego consideré que después de tantos esfuerzos y pese a todas las calamidades ambos merecían seguir con vida y proseguir su propia historia junto con los demás. Por todo esto, aunque mi novela parezca tener un final feliz, en realidad no tiene final, está inconclusa, sólo que fue ahí donde dejé de escribirla.
… Otro concepto mafufo que saqué fue el de los tres poderes: el bien, el mal y la neutralidad. Toda la novela, la rueda del destino va girando entre estos tres.
Al principio únicamente se debatían los poderes del bien y del mal representados sólo por un dios y un demonio. Pero un dios, para que sea dios debe ser perfecto; no puede ser ni bueno ni malo porque entonces negaría una parte dual de sí mismo; esto se ven en Demian de Herman Hesse. Sin embargo, desde mi punto de vista no puede ser las dos cosas al mismo tiempo porque estaría contradiciéndose a sí mismo, pero sigue siendo absoluto y omnipotente, nada está por encima de él; así que está más allá del bien y del mal pero no los elimina; nada existe sin él, nada está fuera de él (esto lo encontré en el cuento La Prisión de la Libertad de Michael Ende). Por lo tanto introduje el tercer poder que era el de la neutralidad, igual que en las novelas de Dragon Lance. En esta saga se vio el desastre que se generó de que el bien tratara de imponerse al mal; no puede ninguno dominar sobre el otro, son las dos caras de la misma fuerza cambiante del mundo, se necesita un balance entre los dos que viene a ser el tercero. Por eso en mi historia no ganan ni Mikado, ni Kivay, ni Rai, simplemente la historia sigue.
No sé si hice el énfasis correcto sobre Mikado en el texto; después de todo él es un personaje que siempre estuvo presente. Siempre sabía todo y aún así no podía hacer casi nada por cambiar el curso de los acontecimientos, más que nada porque eso afectaría el libre albedrío de los mortales, cosa con la cuál, siendo el representante de la neutralidad no debía interferir. Creo que le resultaba bastante frustrante pero al final termina más que contento por cómo se dieron las cosas
Después de esto no sé que otra cosa importante valga la pena mencionar…
1 comentario:
blaf...!! me gusto tu conversacion contigo misma y vitroblue..
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